¡Por qué las personas que insisten en nadar durante mucho tiempo son más felices! Desde un punto de vista científico, vale la pena analizarlo.

La emoción, término general que engloba una serie de experiencias cognitivas subjetivas, es un estado psicológico y fisiológico producido por diversos sentimientos, pensamientos y comportamientos. Suele interactuar con factores como el estado de ánimo, la personalidad, el temperamento y el propósito, y se ve afectada por hormonas y neurotransmisores.
Con el rápido desarrollo de la sociedad moderna, las personas se ven sometidas a presiones desde múltiples frentes. En un estilo de vida fragmentado, resulta difícil relajarse y reflexionar con claridad, y esta presión no se libera, lo que conlleva una serie de problemas emocionales.
Olesen Madden, el padre del éxito, dijo una vez:
Un hombre jamás debe ser esclavo de sus emociones, ni debe someter todas sus acciones a ellas. En cambio, debe controlar sus emociones.
¿Cómo podemos, entonces, controlar nuestras emociones y dominarlas? El efecto a largo plazo de la mejora del estado de ánimo proviene de cambios fisiológicos en la capa externa del cerebro, conocida como corteza cerebral.
Las investigaciones demuestran que el ejercicio puede provocar cambios moleculares y estructurales significativos en el cerebro, y estos cambios neurobiológicos son la clave más reciente para tratar la depresión, la ansiedad y el estrés. El ejercicio no solo rejuvenece los músculos, sino que también puede modificar de forma permanente la química cerebral.
neurotransmisor
La natación estimula la producción corporal de un neurotransmisor llamado dopamina, una sustancia química relacionada con el placer, el aprendizaje y la satisfacción.
Puede mejorar el estado de ánimo, aumentar la felicidad, potenciar la atención de las personas, mejorar la hiperactividad conductual, la mala memoria y el escaso control de su propio comportamiento.
Al nadar, el cerebro secreta un péptido que controla las actividades mentales y conductuales. Una de estas sustancias, llamada endorfinas (o hedoninas), actúa sobre el cuerpo para generar una sensación de felicidad.
amígdala
La natación ayuda a controlar la amígdala, un centro cerebral clave que controla el miedo. Las alteraciones en la amígdala pueden provocar mayor angustia y ansiedad.
Según estudios recientes, en roedores, el ejercicio aeróbico puede aliviar las disfunciones de la amígdala. Esto sugiere que el ejercicio puede ayudar a reducir el impacto emocional del estrés.
El efecto de masaje del agua
El agua tiene un efecto masajeador. Al nadar, la fricción de la viscosidad del agua sobre la piel, la presión del agua y la estimulación que produce pueden formar un método de masaje especial que relaja gradualmente los músculos.
Los estudios han demostrado que el estrés emocional se caracteriza por tensión y rigidez general. Al nadar, debido a las características del agua y al movimiento coordinado de todo el cuerpo, el centro respiratorio de la corteza cerebral se activa intensamente, lo que desvía la atención de forma imperceptible y relaja gradualmente los músculos, regulando así las emociones nerviosas.
El mal humor se puede eliminar nadando, y el estado de ánimo mejora.
El índice de salud mejorará notablemente.
Una buena salud puede hacerte parecer más joven que tus compañeros.

Una buena salud puede hacerte vivir una vida mejor,

Una buena salud puede hacerte vivir una vida más feliz.

 

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